INFORME DE COSECHA 2025-2026
Preparado por la Dra. Laura Catena, Alejandro Vigil, Enólogo Jefe, y Luis Reginato, Director de Viñedos

Una temporada fresca y más húmeda de lo habitual otorgó vinos de calidad excepcional, marcados por una fuerte impronta del terruño. Desde el punto de vista enológico, las primeras evaluaciones muestran vinos de un perfil más austero y vertical, con una estructura y aromas bien definidos. La acidez natural, madurez fenólica y excelente sanidad de la fruta obtenida con el clima fresco, sugiere una añada con un alto potencial de calidad. El 2026 se perfila como una añada con un fuerte sello del terruño y marcadas diferencias entre regiones.
Temperaturas más frías de lo normal
La temporada 2026 se asemejó mucho a la añada 2019, con temperaturas medias muy por debajo de los promedios históricos. La maduración más lenta propició un mejor balance entre azúcares y compuestos fenólicos, preservando al mismo tiempo una alta acidez natural.
Precipitaciones superiores a la media
Las precipitaciones fueron significativamente superiores a lo habitual en todas las regiones – en el Valle de Uco llovió entre un 30 % y un 110 % más de lo usual. Las intensas lluvias facilitaron un drenaje óptimo minimizando las enfermedades y reduciendo la necesidad de riego.
Marcada variación regional
La heterogeneidad climática entre regiones superó con creces la de añadas anteriores, resultando en diferencias notables en los tiempos de maduración y el estilo de los vinos, imprimiéndoles un carácter particular.
Complejidad de la logística de vendimia
La variación en los tiempos de vendimia según las regiones y variedades requirió la recolección simultánea de Chardonnay, Malbec
y Cabernet Sauvignon de diferentes zonas de Mendoza, lo cual exigió una operativa de gran precisión.
Heladas y nevadas primaverales
Provocaron reducciones drásticas en el rendimiento en las zonas de mayor altitud de Gualtallary.
Potencial de calidad excepcional
Las primeras evaluaciones muestran vinos con buena estructura, tensión y definición de sabores. La acidez natural, madurez fenólica y excelente sanidad de la fruta obtenida con el clima fresco, anticipa una añada históricamente significativa.


OBSERVACIONES REGIONALES
Primera zona – Luján y Maipú
Viñedo Angélica (Lunlunta). Viñedo Angélica (Lunlunta): Temperaturas más frías que en los últimos cuatro años, con un 24 % más de precipitaciones de lo habitual. Tras varios años de rendimientos medios, este año nuestras viñas de Malbec de 102 años descansaron, con rendimientos un 22% inferiores a los del año pasado, pero, como siempre, con una calidad de fruta excepcional.
Viñedo La Pirámide (Agrelo). Similar a Lunlunta: la añada más fría de los últimos cuatro años. Con un 30 % más de precipitaciones de lo normal, los rendimientos fueron un 2% superiores a los del año pasado.

Valle de Uco — Tupungato
Viñedo Adrianna en Gualtallary. Tuvimos un invierno extremadamente frío, seguido en la primavera de una helada que no causó daños gracias a la alta humedad de esa noche. La primavera fue más cálida de lo normal, lo que favoreció el crecimiento de brotes y flores. El verano fue más fresco de lo habitual y el más frío de los últimos cuatro años, con menos días por encima de los 33 °C. Las precipitaciones fueron un 39 % superiores a lo usual, lo que minimizó la necesidad de riego por goteo. El otoño trajo temperaturas muy agradables y días soleados que permitieron la maduración de las uvas en las fechas habituales de cosecha. En la parcela Gualtallary Alto, de mayor altitud, una nevada el 28 de octubre redujo los rendimientos en un 80 %. Cosechamos solo entre el 15 % y el 20 % de nuestro rendimiento normal. Las precipitaciones de esta temporada fueron un 36 % superiores a la media.
Viñedo Domingo en Villa Bastías. Tuvimos un invierno muy frío, seguido de una primavera cálida y un verano fresco. Las precipitaciones fueron un 14,5 % superiores a lo normal y la producción fue un 15 % inferior a la del año pasado.

Valle de Uco — San Carlos
Viñedo Nicasia en Paraje Altamira. Fue un año relativamente cálido para este viñedo, con más días nublados y un 90% más de precipitaciones de lo habitual. En algunas parcelas, no fue necesario regar debido al agua de deshielo invernal. Las
precipitaciones totales de este año fueron de 526 mm. La producción fue un 33% inferior a la del año pasado. Los vinos muestran una excelente concentración y elegancia, y la característica nota especiada típica de Altamira. Cultivo en secano tras la recarga del agua de deshielo invernal.
Angélica Sur en IG Pampa El Cepillo. Un año atípico para este viñedo. Comenzamos con un invierno muy frío, con temperaturas mínimas muy bajas y muchos más días bajo cero de lo habitual. Desde la primavera hasta el otoño, las temperaturas estuvieron por debajo de la media, siendo este el año más frío de este viñedo desde 2019. Si bien mantuvimos buenos niveles de humedad durante toda la temporada, con un 31 % más de precipitaciones de lo normal, tuvimos cuatro heladas leves en primavera, durante las cuales pudimos confirmar la eficacia de nuestras torres anti-heladas instaladas el año pasado. Sorprendentemente, con rendimientos un 40% superiores a los del año pasado, la vendimia se retrasó dos semanas para asegurar la calidad de la fruta, aprovechando las condiciones de baja temperatura. Finalizamos la vendimia del Malbec el 8 de abril.
El Cepillo en IG Cordón El Cepillo. Las temperaturas fueron similares al promedio anual, con un 110% más de lluvias que lo usual (798mm). No fue necesario regar en ningún momento de la temporada. Los rendimientos fueron un 23 % superiores a lo habitual y la vendimia se retrasó una semana.